En la localidad de Tortuera, en la provincia de Guadalajara, Yudi Mavel Pinzón está al frente de una ganadería ovina extensiva con 370 ovejas distribuidas en dos lotes y gestionadas sobre una base territorial de 1.000 hectáreas de pastos comunales. El rebaño, compuesto por una raza mixta adaptada al terreno, sale a pastorear a diario por barbechos, rastrojeras, monte y páramos, acompañadas por una persona pastora que dirige sus recorridos para garantizar un aprovechamiento adecuado de los recursos y evitar el sobrepastoreo.
Las ovejas permanecen en el campo todo el día, recogidas por la noche en una nave o mediante pastores eléctricos. Durante los primeros 15 días tras la paridera, las madres se quedan con sus crías, pero el resto del año el manejo es al aire libre, basado en el movimiento constante y el contacto directo con el entorno.
La alimentación se apoya principalmente en los pastos naturales. Solo en épocas de escasez o durante la cría se aporta un suplemento de paja y cereales, representando aproximadamente un 20% de la dieta anual, con producto adquirido principalmente a través de Oviaragón.
Los corderos se destinan a la venta para cebo o directamente a matadero, sin pasar por procesos intensivos. Aunque la ganadería no cuenta con certificación ecológica, el sistema de manejo apuesta por una producción extensiva tradicional, adaptada al territorio.
Más allá de su función productiva, la actividad ganadera de Yudi contribuye al mantenimiento del paisaje agrario y a la conservación de especies amenazadas como las aves esteparias. Además, la contratación de pastores y el arraigo de sus familias en el municipio favorecen la continuidad de servicios esenciales en el pueblo, como el colegio rural.