Pastoreo diario en la sierra turolense
En La Puebla de Valverde, en plena provincia de Teruel, Raúl Izquierdo mantiene viva una forma de ganadería ovina profundamente ligada al territorio y al oficio del pastor. Su explotación, de 450 ovejas de raza aragonesa, se asienta en una zona de altitud y clima exigente, donde el manejo diario y el conocimiento del terreno marcan la diferencia.
Raúl trabaja con oveja aragonesa de carne, una raza perfectamente adaptada a las condiciones de la sierra turolense: resistente, caminadora y capaz de aprovechar pastos variados en entornos de montaña. La mayor parte de los animales proceden de la propia comarca, reforzando así la adaptación genética al medio y la economía local.
El manejo es claramente extensivo y basado en el pastoreo diario dirigido. Las ovejas no permanecen en cercados fijos ni en rediles permanentes: cada día salen del corral con el pastor, que guía al rebaño por pastos propios, públicos y arrendados de la zona, aprovechando prados y recursos forrajeros locales. Este tipo de pastoreo permite un uso equilibrado del territorio, favorece la regeneración del pasto y mantiene el paisaje abierto.
La alimentación se basa en lo que ofrece el campo durante el pastoreo. En los momentos de mayor exigencia, especialmente durante la cría, las madres reciben cereal y forrajes producidos en la zona, en una comarca tradicionalmente forrajera. Las ovejas viven siempre en el exterior, y solo se estabulan las madres recién paridas durante los primeros 15 días, o en situaciones puntuales de fuertes nevadas.
La explotación cuenta con dos corrales diferenciados: un corral general y un corral auxiliar destinado a las ovejas recién paridas, lo que permite un manejo más cuidadoso en los momentos clave del ciclo productivo. Los corderos permanecen en el corral y no salen a pastar; se alimentan con apoyo de pienso y se venden a un corredor cuando alcanzan unos tres meses de edad, momento en el que salen de la explotación para su posterior cebo.
Aunque la ganadería no está certificada en ecológico, el sistema de Raúl Izquierdo se apoya en un pastoreo tradicional bien dirigido, en el aprovechamiento de recursos locales y en un manejo sencillo y coherente con las condiciones del entorno. Una ganadería discreta y constante, donde el día a día del pastor y el contacto directo con el rebaño siguen siendo el eje central del sistema.