Quesería Cortijo Júrtiga: caprino lechero extensivo y transformación artesanal en Sierra de Granada
Ubicada en Alhama de Granada, Quesería Cortijo Júrtiga desarrolla un modelo de ganadería caprina en extensivo centrado en la producción lechera y la transformación artesanal de quesos. La explotación cuenta con más de 1.300 cabras de raza murciano-granadina y combina el aprovechamiento diario del pasto con la elaboración propia de productos lácteos, manteniendo un sistema de manejo muy vinculado al territorio y al pastoreo tradicional.
El rebaño pasta todos los días del año siempre que las condiciones meteorológicas lo permiten. El manejo se organiza en lotes diferenciados entre animales en producción y vacías, aunque el conjunto del rebaño permanece integrado y se realizan cuatro parideras anuales. Las cabras salen diariamente al campo tras el ordeño de la mañana y permanecen pastando aproximadamente entre las 10 y las 18 horas, guiadas por un pastor y sus perros. Incluso en jornadas de lluvia intensa se intenta mantener alguna salida al exterior, aunque sea durante periodos más cortos.
La base territorial combina unas 250 hectáreas de encinar y monte mediterráneo de chaparros con otras 150 hectáreas de cultivos propios de cereal y forrajes. Además del monte y las rastrojeras de cereal, el rebaño aprovecha restos agrícolas y cultivos hortícolas como brócoli, coliflor, col, tomate, pepino o calabacín, integrando la actividad ganadera en el entorno agrario de la zona. El pastoreo es dirigido y rotacional, alternando áreas de aprovechamiento y desplazando al ganado incluso varios kilómetros para optimizar el uso de los recursos disponibles.
La raza murciano-granadina, perfectamente adaptada a las condiciones climáticas y al sistema de pastoreo mediterráneo, constituye la base genética de la explotación. La ganadería participa activamente en la selección y mejora de la raza junto con la asociación correspondiente, y sus quesos cuentan con el distintivo 100 % Raza Autóctona Murciano-Granadina. También dispone del reconocimiento de Artesanía Alimentaria de Andalucía.
La producción principal es la leche, de la que diariamente entre 500 y 600 litros se transforman en quesos elaborados en la propia quesería, mientras que el resto se comercializa a la industria láctea. Los cabritos se venden como lechales. La transformación propia aporta valor añadido al sistema y permite mantener una conexión directa entre la producción ganadera y el producto final.
La suplementación alimentaria se ajusta en función de la disponibilidad de pasto. Las cabras reciben forrajes producidos en la propia explotación y una mezcla de cereales y concentrado específico para ganado lechero adquirido en la cooperativa local. Durante el invierno, cuando las necesidades son mayores, el aporte ronda aproximadamente 1 kg diario por animal, reduciéndose hasta unos 500 gramos en verano. El objetivo es complementar lo que el ganado no obtiene del campo, manteniendo el pastoreo como base principal de la alimentación.
El rebaño no se desparasita de forma sistemática. Aunque la ganadería no está certificada en ecológico, sí lo están las superficies agrícolas asociadas, incluyendo parte del olivar.
La explotación está gestionada por una familia —el matrimonio titular, su hija y varios trabajadores— y genera empleo estable ligado tanto a la ganadería como a la quesería y al olivar, sumando alrededor de ocho puestos de trabajo directos además de empleo eventual en campañas agrícolas.
Quesería Cortijo Júrtiga representa un modelo de ganadería extensiva de gran escala que mantiene el pastoreo diario como eje central del manejo, combinando prácticas tradicionales con herramientas modernas de gestión y apostando por la transformación artesanal como vía para reforzar la viabilidad del proyecto y el vínculo con el territorio.