Pastoreo caprino en el monte mediterráneo y relevo generacional
Valle de Puça es una explotación caprina situada en Petrer (Alicante), gestionada por José Alejandro Amat Montesinos. La ganadería cuenta con un rebaño de unas 120-150 cabras, principalmente de raza Murciano-Granadina, junto con animales de otras procedencias y cruces. Su orientación productiva ha sido tradicionalmente cárnica, aunque actualmente se encuentra en un proceso de transición hacia la producción de leche. El objetivo a futuro es transformar parte de esa leche en una quesería propia, buscando generar mayor valor añadido a partir de una producción de pequeña escala y adaptada a las posibilidades del territorio.
La explotación mantiene una larga trayectoria familiar vinculada a la ganadería y representa también una apuesta por el relevo generacional. Tras trabajar inicialmente con distintas razas y cruces adaptados al entorno, se han incorporado cabras Murciano-Granadinas seleccionadas por su adaptación al pastoreo en monte y por sus características morfológicas, especialmente sus ubres recogidas y adecuadas para este sistema de manejo. La selección de los animales continúa siendo parte del proceso de adaptación del rebaño y no se descarta incorporar en el futuro cruces con razas de mayor rusticidad.
El pastoreo constituye la base del sistema de manejo. Los animales salen diariamente al campo y realizan un pastoreo guiado durante una media de ocho horas, aunque el tiempo varía según la época del año. La base territorial utilizada ronda las 400 hectáreas y combina unas 30 hectáreas de terrenos próximos a la explotación, alrededor de 50 hectáreas de fincas particulares destinadas principalmente a siembras para aprovechamiento a diente y unas 300 hectáreas de monte. Se aprovechan pastos de monte mediterráneo, barbechos, eriales, bancales con almendros, algarrobos y olivos, rastrojeras y sembrados forrajeros de secano. Parte de estas superficies se encuentra dentro de la ZEPA Maigmó i Serres de Castalla, en un territorio que históricamente ha mantenido una actividad ganadera y agrícola de pequeña escala.
La ganadería es actualmente el único rebaño que mantiene un pastoreo diario en esta zona del Valle de Puça. De esta manera, su actividad contribuye al mantenimiento del mosaico agropecuario y al aprovechamiento de unos terrenos en los que la actividad ganadera ha ido desapareciendo. El manejo se basa precisamente en adaptar el recorrido y el aprovechamiento del rebaño a los recursos disponibles en cada momento, utilizando las distintas superficies de pastoreo según la época del año y las condiciones del territorio.
Las cabras en producción salen a pastar incluso después de los partos, incorporándose al campo a los cuatro o cinco días. La alimentación se complementa durante el ordeño con pequeñas cantidades de pienso granulado para las cabras en producción y con distintos forrajes en función de las necesidades de los animales y de la época del año. Los chotos destinados a cebo permanecen estabulados y se alimentan exclusivamente de leche materna hasta su salida al matadero. La reposición se separa después del destete y recibe una alimentación reforzada hasta aproximadamente los seis meses, momento en que se incorpora de nuevo al rebaño principal.
La explotación cuenta con un sistema de ordeño y una pequeña lechería, además de un cubierto de unos 200 metros cuadrados y dos silos con capacidad aproximada de 7.000 kilos. Actualmente la leche se destina a queserías locales y se realiza un ordeño diario. La futura puesta en marcha de una quesería propia busca completar el ciclo de producción y generar nuevas oportunidades de empleo y actividad en el valle, manteniendo una escala vinculada a la capacidad del territorio y del propio rebaño.
Para la explotación, mantener la actividad ganadera constituye también una forma de contribuir a evitar el abandono rural en el Valle de Puça. Su modelo se apoya en el pastoreo, el aprovechamiento de los recursos locales y la transformación y venta de proximidad como vías para sostener una ganadería familiar en un territorio mediterráneo con recursos limitados y una fuerte dependencia de la gestión cuidadosa de las superficies disponibles.
