El Ciruelo Alto: ganadería extensiva ecológica en el mosaico agrícola y forestal del sureste ibérico
La ganadería El Ciruelo Alto, situada en Chirivel (Almería), desarrolla un modelo de producción extensiva basado en la integración entre agricultura, ganadería y aprovechamiento del monte mediterráneo. La explotación se localiza en el Parque Natural Sierra de María-Los Vélez, a 990 metros sobre el nivel del mar, dentro de la cabecera de la cuenca hidrográfica del río Almanzora, un entorno marcado por un clima semiárido con precipitaciones medias anuales de unos 390 mm.
La base ganadera está formada por un rebaño de aproximadamente 450 ovejas de raza segureña, orientadas a la producción de carne. Esta raza autóctona cuenta con el reconocimiento de la IGP Cordero Segureño, y en la explotación se trabaja en la selección de animales con mejor conformación morfológica, incorporando machos mejorantes para evitar problemas de consanguinidad y mantener la calidad genética del rebaño.
La explotación dispone de una amplia base territorial compuesta por 1.600 hectáreas de pastos, combinadas con superficies agrícolas propias que incluyen 56 hectáreas de almendro, 70 hectáreas de cereal y leguminosas, además de 47 olivos. El acceso a los pastos se realiza tanto en terrenos propios como mediante arrendamientos y acuerdos con otros propietarios. Esta diversidad de superficies permite desarrollar un sistema de pastoreo que aprovecha los recursos disponibles en cada momento del año, incluyendo rastrojeras, cubiertas vegetales en cultivos leñosos y zonas de monte con encinar y áreas reforestadas de pinar.
El manejo del rebaño se basa en un sistema de pastoreo rotacional con enfoque regenerativo y holístico, orientado a optimizar el uso de los recursos naturales, favorecer la fertilización orgánica del suelo y mantener la cobertura vegetal. Durante los meses más cálidos del verano, el ganado se traslada a la majada, mientras que en invierno la estabulación se limita principalmente a las noches o a períodos meteorológicos adversos, sin superar en conjunto los cuatro meses anuales.
La alimentación del ganado se sustenta mayoritariamente en el pastoreo, que representa más del 50 % de la dieta anual. La explotación produce sus propios cultivos destinados al rebaño, basados en mezclas de cereales y leguminosas como avena, cebada, yeros o veza. La suplementación con grano se concentra en torno a los periodos de paridera, comenzando aproximadamente quince días antes y finalizando quince días después, alcanzando como máximo un 30 % de la ración diaria. El suministro de paja se mantiene disponible a demanda.
El sistema reproductivo se organiza mediante la separación controlada de machos, realizándose las cubriciones en campo. Este manejo permite programar dos parideras principales al año, en invierno y verano, además de partos minoritarios en otoño y primavera, lo que facilita la disponibilidad escalonada de animales para el mercado local y para cebaderos.
Los corderos se alimentan exclusivamente de leche materna hasta un máximo aproximado de 45 días en el caso del cordero lechal, manteniendo acceso al exterior durante todo el periodo. La explotación no realiza cebo intensivo de manera general, destinando una parte de los animales a cebaderos, mientras que otra proporción se comercializa directamente, incluyendo producción certificada ecológica.
El bienestar animal constituye un aspecto prioritario en el manejo del rebaño, garantizando acceso continuo al aire libre, agua limpia, sales minerales y pastos naturales que incluyen especies aromáticas y medicinales. Asimismo, se aplican programas sanitarios obligatorios y voluntarios, incluyendo vacunación frente a lengua azul y protocolos de limpieza y desinfección de instalaciones.
El Ciruelo Alto cuenta con certificación ecológica integral, que abarca pastos, cultivos y producción ganadera, otorgada por el CAAE. Además, sus productos se encuentran amparados por distintos sellos de calidad y sostenibilidad como la IGP Cordero Segureño y certificaciones eco-regenerativas.
La explotación forma parte de diversas redes y asociaciones relacionadas con la ganadería extensiva, la conservación del medio natural y el desarrollo rural, entre ellas Almendrehesa, Hábitat, ANCOS, la Asociación de Pastores del Monte Mediterráneo, la asociación AlVelAl, la Fundación Aland a través del proyecto PASTURE+, y Ganaderas en Red.
Además de su actividad productiva, la finca desarrolla iniciativas de divulgación mediante rutas guiadas orientadas a dar a conocer el papel de las razas autóctonas, la gestión del territorio y el valor ambiental y cultural de la ganadería extensiva, incorporando en estas actividades una perspectiva social que fomenta la participación femenina y el trabajo en entornos multiculturales.