Las Cumbres Manchegas: ovino y caprino lechero en extensivo
Las Cumbres Manchegas es una ganadería dedicada a la cría de ganado ovino y caprino, con un censo aproximado de 1.500 ovejas y 150 cabras manejadas en régimen extensivo. La base del sistema es el pastoreo durante todo el año, organizado en distintos lotes —ordeño, ganado vacío, preñadas y reposición— saliendo todas diariamente al campo entre ocho y diez horas, siempre que las condiciones meteorológicas lo permiten.
El pastoreo se realiza de forma dirigida, aprovechando de manera racional los recursos disponibles en el territorio. El rebaño utiliza zonas de cultivo en periodos de rastrojera y barbecho, así como unas 250 hectáreas de monte, combinando superficies propias y arrendadas. Este manejo permite integrar la ganadería en el mosaico agrícola y forestal, optimizando el uso del territorio y contribuyendo al mantenimiento del paisaje.
La ganadería dispone de naves que sirven de resguardo frente a condiciones climáticas adversas y albergan la sala de ordeño, elemento central de la actividad productiva. Aun así, todos los lotes mantienen el acceso diario al pastoreo, considerado la base de la alimentación y del bienestar animal.
La raza predominante es la oveja manchega, una raza autóctona bien adaptada al medio y orientada a la producción lechera. Los criterios de selección combinan productividad, rusticidad y capacidad de adaptación al entorno. El cordero lechal se comercializa bajo la Indicación Geográfica Protegida IGP Cordero Manchego, mientras que la leche se canaliza a través de una cooperativa de la zona.
La alimentación se basa principalmente en el pasto, complementado con suplementación específica para los lotes en producción lechera. En épocas de escasez se aportan pequeñas cantidades de pienso compuesto —hasta un máximo aproximado de 0,5 kg por animal y día— junto con forrajes de avena y alfalfa procedentes de áreas cercanas, manteniendo siempre el pastoreo como base de la dieta.
El manejo prioriza el bienestar animal tanto en las instalaciones como en el campo, favoreciendo la expresión natural del comportamiento del rebaño.
La ganadería, de carácter familiar y actualmente gestionada por una nueva generación, apuesta por el pastoreo como herramienta clave para la salud del ganado, la sostenibilidad del sistema y la gestión del entorno rural. Aunque no está certificada en producción ecológica, mantiene un enfoque extensivo basado en el aprovechamiento de los recursos locales y la integración con el territorio.
