La Vinosilla y La Barquera: vacuno extensivo en las dehesas de Plasencia
Ubicadas en los términos municipales de Hervás y Plasencia (Cáceres), las fincas La Vinosilla y La Barquera conforman un sistema ganadero extensivo que suma unas 410 hectáreas de dehesa dedicadas a la cría de vacuno de carne. Con un censo aproximado de 180 vacas nodrizas —125 en una explotación y 55 en la otra—, el manejo se basa en el pastoreo rotacional, adaptado a la climatología y al estado vegetativo de los pastos.
El rebaño está compuesto mayoritariamente por vacas de raza limusín y cruces con retinta y charolesa, animales seleccionados por su rusticidad, capacidad de adaptación al medio y aptitud cárnica. Aunque la retinta fue durante años la raza predominante, hoy permanece como base genética en los cruces que configuran un ganado bien adaptado a las condiciones de la dehesa extremeña.
Los animales permanecen en el exterior durante todo el año, sin estabulación, aprovechando cercados que se reservan y gestionan según los periodos de descanso necesarios para la recuperación del pasto. Este manejo permite optimizar los recursos forrajeros y mantener la productividad de la finca a largo plazo.
Parte de la alimentación se refuerza mediante la siega de prados y la producción de heno propio. En una de las explotaciones se siembran aproximadamente 7 hectáreas de forraje que se empacan para su uso en momentos puntuales, junto con el pasto segado en otras 40 hectáreas. La distribución de este heno, especialmente en zonas más degradadas, contribuye a mejorar la estructura del suelo y la fertilidad, en combinación con el pastoreo dirigido.
La suplementación se limita a situaciones concretas y se realiza con piensos comerciales de la zona, sin necesidad habitual de aportar forraje externo. La mayoría de los terneros se comercializa al destete, con 5–6 meses de edad y un peso aproximado de 200–250 kg, aunque las fincas disponen de instalaciones de cebo que se utilizan de forma ocasional para el engorde de algunas partidas.
Las explotaciones cuentan con veterinario responsable que establece el calendario sanitario y de vacunación, garantizando el bienestar animal y la sanidad del rebaño. No están certificadas en producción ecológica, pero los terneros se comercializan bajo la Denominación de Calidad Protegida Ternera de Extremadura y se canalizan a través de la Cooperativa Nuestra Señora del Prado.
Este modelo de ganadería extensiva refleja un equilibrio entre tradición y adaptación, aprovechando los recursos de la dehesa y contribuyendo al mantenimiento de un paisaje agroganadero característico del norte de Extremadura.