Ganadería trashumante joven en los puertos de Babia
Canto Vichés es un proyecto de ganadería extensiva situada en la comarca de Babia, al norte de la provincia de León, un territorio de alta montaña marcado por inviernos largos y veranos cortos, donde el manejo ganadero tradicional sigue siendo clave para el equilibrio del paisaje. La explotación funciona bajo un modelo de titularidad compartida, gestionada por Emma y Cándido, dos jóvenes ganaderos de 25 y 29 años, que han apostado conscientemente por continuar y actualizar la ganadería extensiva ligada al territorio.
La ganadería cuenta con 800 ovejas de raza merina negra, y 20 cabras cruzadas de raza Algarvia. La elección de estas especies no es casual: la merina negra, raza autóctona en peligro de extinción, destaca por su gran rusticidad y su capacidad para aprovechar los pastos de alta montaña; la ganadería también incluye un grupo de equino hispano bretón (no certificada en estos momentos por el Mapa de la PGEP), raza originaria de Babia, está perfectamente adaptado a las duras condiciones climáticas invernales; y el caprino algarvio se incorpora como base de un proyecto de pequeña quesería artesanal, que permite transformar la leche producida en la propia explotación.
El manejo es plenamente extensivo y trashumante. Durante los meses de verano, aproximadamente de junio a octubre, el ganado ovino y caprino pasta en los puertos de alta montaña de Babia, concretamente en los términos de Torrebarrio y Villargusán, sobre unas 300 hectáreas de pastos de alta montaña. En invierno, el rebaño desciende a la ribera del sur de León, donde aprovecha rastrojeras, tierras de labor, baldíos y praderas de regadío, sumando unas 400 hectáreas de secano y 200 de regadío. Las yeguas permanecen durante todo el año en montes comunales, recibiendo heno propio únicamente cuando la nieve limita el acceso al pasto.
Las parideras están planificadas de forma natural, manteniendo los sementales con las ovejas y cabras entre mayo y diciembre, de manera que los partos se concentran en invierno, cuando el ganado se encuentra en zonas con mejores condiciones de refugio. En verano, en los puertos, no hay parideras debido a la ausencia de instalaciones.
Las ovejas no se estabulan, únicamente duermen bajo techo en una nave de invierno de unos 400 m², mientras que durante el verano pasan el día y la noche en el exterior, recogidas en corrales junto a chozos tradicionales. La alimentación se basa casi exclusivamente en el pastoreo directo; solo en años excepcionalmente escasos se recurre a grano adquirido a agricultores locales. Los corderos se venden como lechales, alimentados exclusivamente con leche materna, sin cebado con piensos.
Canto Vichés comercializa cordero lechal, tanto a carnicerías como a través de venta directa, y elabora quesos y otros derivados lácteos artesanos a partir de la leche de sus cabras. La explotación está adherida a la Asociación de Criadores de Ganado Merino y cuenta con el reconocimiento de la Reserva de la Biosfera de Babia, reforzando su vínculo con la conservación del territorio.
Canto Vichés representa una nueva generación de ganadería extensiva, que combina razas autóctonas, trashumancia, manejo tradicional y proyectos de transformación artesanal, demostrando que el pastoreo sigue siendo una herramienta viva para producir alimentos de calidad y mantener los paisajes de montaña.