Bovino berrendo en negro en sistema extensivo
La ganadería de Álvaro Sánchez – Ocaña Cano se ubica en la finca Los Furrieles, en el término municipal de Casas de Millán (Cáceres). Se trata de una pequeña explotación de vacuno extensivo orientada a la cría y venta de animales puros de raza berrenda en negro, una raza bovina autóctona catalogada como en peligro de extinción, valorada por su docilidad y su capacidad de adaptación a entornos de dehesa y monte mediterráneo.
En la actualidad, la explotación cuenta con 35 vacas berrendas en negro puras y dos toros también puros, con una planificación de crecimiento hasta alcanzar 45–50 vacas madres. La producción se centra en la obtención de crías puras, destinándose las hembras principalmente a venta para vida, mientras que los machos se comercializan como reproductores, bueyes, cabestros o para sacrificio, según su conformación y destino productivo.
La finca dispone de una superficie aproximada de 300 hectáreas, dividida en dos cercas principales de 130 y 165 hectáreas, además de una zona de siembra de unas 5 hectáreas. El terreno presenta una orografía quebrada, con suelos poco profundos y una importante presencia de jara y matorral, que forman parte del aprovechamiento alimenticio del ganado. El uso ganadero convive con el aprovechamiento cinegético, lo que limita la posibilidad de incrementar la carga ganadera.
El manejo es mayoritariamente extensivo, con los animales en el exterior durante todo el año. La alimentación se basa en los recursos de la finca, recurriéndose a suplementación puntual mediante paja y pienso en tacos, especialmente durante los periodos de saneamiento y en el destete, cuando los terneros se separan temporalmente de las madres para facilitar su adaptación a la alimentación suplementaria. Esta suplementación representa aproximadamente un 5 % del consumo total.
El abastecimiento de agua se garantiza mediante un pozo de sondeo y seis charcas distribuidas por la finca, lo que permite cubrir las necesidades del ganado durante todo el año. En cuanto al manejo del pastoreo, actualmente se trabaja con cercados fijos, y se plantea la incorporación de collares de cercas virtuales con el objetivo de mejorar la gestión del rebaño y optimizar el uso de los recursos forrajeros, dada la complejidad del terreno.
La base genética del rebaño procede de una línea de selección desarrollada durante más de 20 años, priorizando animales rústicos, dóciles y adaptados al medio. La explotación no realiza el cebado de los animales, que se venden mayoritariamente para ser engordados en otras explotaciones.
En conjunto, se trata de una explotación ganadera de carácter extensivo, orientada a la producción de animales selectos de raza berrenda en negro, con un manejo adaptado a las condiciones del territorio y a la capacidad productiva de la finca.